Staff Software Engineer
Mundi tiene casi siete años y movemos miles de millones de dólares al año financiando a PyMEs exportadoras. A esta altura el software que escribimos sostiene operaciones de las que depende plata de clientes todos los días. No contratamos para sumar manos. Un Staff Engineer acá se mide en dos ejes distintos. El primero es el que ya te imaginás: profundidad técnica, buen criterio de arquitectura, reviews que mejoran al resto, y poder explicar cómo y por qué funciona todo lo que tocás. Eso es condición para entrar. El segundo es el que casi nadie trae: encontrar problemas y oportunidades de negocio por tu cuenta, armar el caso, y hacerte cargo del resultado hasta el final. El primer eje te abre la puerta. En el segundo es donde la mayoría de los ingenieros muy buenos se queda afuera, y es el que de verdad define el puesto.
Cómo funciona el rol
Tenemos una estrategia de producto e ingeniería y un roadmap; la dirección la definimos en equipo, a alto nivel, buscando dónde está el mayor impacto. Dentro de ese marco, cada Staff Engineer es dueño de una plataforma end-to-end -en la práctica, una por persona- que resuelve un dominio entero del negocio: ves la oportunidad, armás el business case, la diseñás, la construís, la ponés en producción y respondés por la métrica que prometiste mover. Autonomía alta no quiere decir "hacé lo que quieras". Quiere decir que nos alineamos en el qué y el por qué a grandes rasgos, lo discutimos como equipo para sacarle el máximo al impacto, y el resto lo completás vos: el cómo, el diseño y las mil decisiones del día a día. El impacto lo capturamos juntos-nadie mueve un número grande encerrado en su escritorio -, pero la plataforma es tuya y respondés por ella. Hoy ya hay plataformas así corriendo en distintas áreas del negocio, cada una a cargo de una sola persona. Es, literalmente, cómo está organizado el equipo.
Lo que vas a hacer
El ciclo es siempre parecido: detectás algo -un costo que se puede matar, un proceso manual que se puede automatizar, una palanca que nadie está usando-, lo cuantificás, y decidís si vale la pena. Si va, arrancás con un spike o un MVP chico para bajar el riesgo antes de comprometerte en serio, y de ahí construís el sistema completo. Lo que entregás no es un ticket cerrado: es un número de negocio que te comprometiste a mover, y lo defendés con datos. En el camino, tus diseños y tus reviews le suben el nivel al resto, y automatizás lo repetitivo para que las alertas griten solo cuando algo está realmente roto.
IA, en serio
Usamos IA para movernos rápido y esperamos que vos también: prototipar, generar código, armar agentes, automatizar todo lo que se pueda. Pero "rápido" no es excusa para entregar cualquier cosa. Hay plata real de clientes de por medio; el código con olor a IA mal usada sin tests, que nadie entiende, que adivina en vez de saber- no entra.
La barra de calidad
Cuando movés plata, un sistema lento o que devuelve un número mal no es un bug menor: es confianza del cliente que se rompe. Los servicios críticos tienen que estar arriba y dar el resultado correcto, sin excepciones. Somos exigentes con eso, pero también prácticos: lo perfecto es enemigo de lo bueno y sabemos cuándo algo ya está lo suficientemente bien como para salir. Eso sí, cuando ves una ineficiencia la arreglás antes de que se transforme en problema, no después.
Qué necesitás traer
Ocho años o más construyendo software de verdad, y haber laburado en codebases complejos sin perderte.
Cabeza de negocio. Esto es lo difícil de encontrar y lo que más miramos: que entiendas (o aprendas rápido) dónde se gana y se pierde plata, y que elijas en qué trabajar por impacto y no por lo que te resulta divertido técnicamente.
Pensar en sistemas: ver cómo una pieza afecta la confiabilidad y la experiencia de todo lo demás, y diseñar para dentro de dos años, no para el viernes.
Profundidad real en backend transaccional a escala: cuando hay plata en juego, la consistencia y la corrección no se negocian, y tenés criterio para diseñar pensando en idempotencia, fallas parciales e integridad de datos.
Que arranques solo. Si esperás que alguien te diga qué hacer, este no es el lugar.
Por qué el laburo está bueno
Cero burocracia y autonomía real. No somos una empresa chica, pero el organigrama es bien plano: trabajás con el CTO y con el resto del equipo ejecutivo, y podés -de hecho, se espera-hablar con cualquiera en la empresa si eso ayuda a destrabar algo o a avanzar más rápido, sin pedir permiso ni pasar por tres capas. Acá preguntar suma: valoramos a la gente que va y busca lo que necesita para mover la aguja, no a la que se queda esperando. Y lo que construís es tuyo: se mide, y cuando funciona, queda claro que fue tuyo. El techo te lo ponés vos.
Esto no es para todos
Si esperás que te entreguen el problema masticado y la solución ya decidida, la vas a pasar mal. Lo mismo si querés quedarte en una sola capa del stack sin salir de ahí. Y si te incomoda que te midan por el resultado de negocio en vez de por tickets cerrados o líneas de código, mejor buscá otra cosa. Si leíste todo esto y te dieron ganas de empezar, escribinos